edificio con cubierta de pizarra natural

Entrevista: David es labrador y trabaja junto a su hermana y su madre en CUPA PIZARRAS (2/3)

5 agosto 2016

david solis labrador de pizarra

¿Recuerdas nuestra última entrevista? Marisol Muñoz nos explicaba cómo era su profesión y lo que significaba para ella compartir trabajo y empresa con sus dos hijos: Carmen y David.

Para continuar conociendo a esta familia, hoy hablamos con David Solís, el menor de los hijos. Tiene 23 años y lleva 4 trabajando en CUPA PIZARRAS. Es labrador en nuestra nave Arcas 2, en San Pedro de Trones (León).


¿En qué consiste tu trabajo?

Ahora soy labrador, pero desde que empecé a trabajar en CUPA PIZARRAS he pasado por diferentes tareas. He troquelado, embalado, seleccionado, cortado y serrado. Y desde hace un año estoy labrando. Pero lo mejor de comenzar haciendo diferentes tareas es que aprendes mucho sobre la pizarra.   

¿Cuál es tu mejor cualidad como labrador de pizarra?

En realidad llevo muy poco tiempo labrando en comparación con mis compañeros. Pero aprendo muy rápido y me quedo con todo. No soy una persona que se ponga nerviosa fácilmente y eso me permite estar más concentrado en mi trabajo.  Y así todo sale mucho mejor.

Además, me gusta lo que hago, me gusta ser labrador de pizarra.

Me encanta ver cómo de un bloque de piedra salen finas láminas de pizarra, y todo eso hecho a mano, ¡con mis manos! Ese carácter artesanal es único.  

herramientas para el labrado de pizarra

Entonces, desde tu punto de vista, ¿qué crees que hace falta para ser labrador?

Creo que hace falta paciencia. Hay que saber sacar siempre el mejor material posible, buscar siempre la calidad. No se trata sólo de labrar mucha pizarra, sino de hacerlo bien. Es un trabajo muy interesante, y aunque siempre hay días mejores que otros, todas las mañanas vengo con muchas ganas.

Otra cosa que hace falta para ser un buen labrador es ir adquiriendo experiencia. Cuando yo empecé me colocaron junto a otro labrador, para que fuera aprendiendo. Además, los compañeros de al lado me han ido aconsejando.  

¿Cómo reaccionó tu madre cuando le dijiste que querías empezar a trabajar en CUPA PIZARRAS junto a ella?

Una madre siempre quiere lo mejor para sus hijos y ella prefería que siguiera estudiando. Pero desde muy joven supe que quería trabajar. Yo tenía 19 años cuando entré en CUPA PIZARRAS, y mi madre me apoyó en todo momento. Si estoy aquí es, en parte, gracias a ella. Me ayudó mucho.

Además también compartes lugar de trabajo con tu hermana. ¿Qué significa para ti tener a tu familia tan cerca?

Sí, mi madre es seleccionadora en otra nave, pero mi hermana y yo trabajamos en la misma. Y nuestra relación es muy buena. De hecho, cuando yo empecé, los tres trabajábamos juntos en la misma nave. Y tuve mucha suerte por eso. No conocía a nadie y me apoyé mucho en ellas.

Al principio tener a mi familia cerca fue un gran apoyo. Ellas cuidaban de mí, me ayudaban y me daban consejos. Para mí fue una ventaja.

En realidad, aunque sean mi madre y mi hermana, son unas compañeras más y hay que tratarlas igual. Pero saber que tienes ahí un apoyo más siempre fue algo muy positivo. Aunque ahora con mi madre sólo coincido en los trayectos de ida y vuelta a casa.

david y mari carmen solis trabajadores de cupa pizarras

David Solís con Mari Carmen, hermanos y compañeros de trabajo en Arcas 2

Aún nos queda conocer a su hermana Mari Carmen. ¿Cómo habrá vivido ella la experiencia de compartir trabajo con su hermano pequeño y su madre? ¡No te pierdas la próxima entrevista!